Cubo de Rubik y alternativas en mesa

Rompecabezas alternativos al Cubo de Rubik que deberías probar

El rompecabezas más famoso y vendido de todos los tiempo es, sin lugar a duda, el Cubo de Rubik. ¿Lo conoces? Apuesto a que has tenido este cubo de colores entre tus manos, al menos de pequeño. La idea de base que nos propone es muy simple: desordenar los colores de sus caras y devolverlo al estado inicial.

Pero puede que no sepas que hay toda una familia de puzzles basados la misma idea de fondo. Pues aquí encontrarás una lista para que conozcas algunas de sus variantes más interesantes y curiosas. Anímate a probar alguna de ellas y escribe tu opinión en los comentarios.

 

El Cubo Rubik 3x3x3

Como no podía ser de otra forma, el primero de la lista es el rey: el Cubo de Rubik. Fue inventado hace mas de 40 años. Se han vendido millones y millones de unidades. Existen numerosas asociaciones en todo el mundo de aficionados a este rompecabezas. Hasta se celebran campeonatos donde se busca resolver el cubo de Rubik 3x3x3 de la forma más rápida posible, incluso con una sola mano o los ojos cerrados.

Con sus 26 piezas móviles se pueden conseguir más de 43 trillones de posibles estados, y se han desarrollado algoritmos para resolver este magnífico rompecabezas en menos de 100 movimientos siguiendo una serie de pasos y movimientos. Aunque desde 2010 se sabe que se puede resolver de forma óptima en 20 movimientos o menos, sea cual sea el punto de partida.

 

El cubo de bolsillo 2x2x2

El cubo de bolsillo también es conocido como Minicubo, pues es el más pequeño de la familia. Es el único de esta lista que es anterior al Cubo de Rubik, ya que fue ideado en el año 1957 por Larry Nichols. Todas sus piezas se corresponden con vértices, lo cual hace que su resolución sea más fácil. Aunque al contrario de lo que podría indicar la lógica, al no tener piezas centrales en las caras su construcción es algo más complicada que la del cubo 3x3x3.

Aunque el cubo 2x2x2 solo cuenta con cuatro piezas móviles, se pueden dar más de tres millones de permutaciones. Aun así se ha calculado que, independientemente de la posición inicial, solo necesitas 11 giros como máximo para volverlo a armar. Podría encuadrarse como la alternativa a elegir si eres principiante y aun no has conseguido armar el cubo de tres capas.

 

La venganza de Rubik 4x4x4

Esta versión tiene cuatro capas por arista, lo que hace un total de 56 piezas móviles. Esto hace que el número de estados posibles para el Cubo de Rubik 4x4x4 sea prácticamente infinito. Aún así, el australiano Feliks Zemdegs ha sido capaz de resolverlo en un tiempo récord de 19.36 segundos.

Esta variante fue inventada por Péter Sebestény que, al igual que el famoso Ernö Rubik, era húngaro. Éste, tras leer un artículo sobre el concepto teórico de un cubo con cuatro capas, ideó la forma de llevarlo a la realidad. Finalmente salió a la venta en el año 1981, bajo el nombre de «La venganza de Rubik». Seguramente sea el primer rompecabezas en el que piensen los que ya han resuelto unas cuantas veces el Cubo de Rubik tradicional, pero tampoco hay que perder de vista los que vienen a continuación.

 

El cubo del profesor 5x5x5

Si pensabais que Ernö Rubik solo contribuyó al mundo de los rompecabezas mecánicos con su cubo mágico, os equivocáis. Doce años después de sacar a la venta el cubo que lleva su nombre, el arquitecto húngaro sacó el que podríamos considerar su hermano mayor: «El cubo del profesor». Esta vez se trata de un cubo con cinco capas, haciendo un total de 98 piezas.

Los primeros diseños de este cubo de Rubik 5x5x5 tenían algunos problemas en cuanto a durabilidad, pero se han hecho rediseños posteriores que mejoran este aspecto. Lo cual lo convierte en una variante perfecta del cubo de Rubik tradicional, diseñada por el mismísimo Ërno Rubik.

 

Los V-Cube 6x6x6, 7x7x7 y más

Durante años se había pensado que los diseños de cubos mágicos con más de 5 capas resultaba mecánicamente imposible. Sin embargo, en 2004 llegó Panagiotis Verdes y patentó unos nuevos mecanismos basados en superficies cónicas que permitían construir cubos de hasta 11 capas. Y, en el año 2008 se comercializaron con el nombre de V-Cube.

Es fácil encontrar a la venta toda una gran variedad de cubos fabricados por la empresa de Verdes. Se diferencian del resto por su aspecto como abombado. Y algunos de sus cubos se alejan de la idea de tener caras de un mismo color, para ofrecer una variedad de patrones y adornos, como por ejemplo banderas de países. Podríamos decir que son las variantes más complicadas pero que más satisfacción van a reportarte si consigues resolverlos.

 

El Megaminx y sus variantes

Aquí la cosa se pone interesante, dejamos los cubos y nos vamos a explorar otras figuras geométricas. En el caso del Megaminx se trata de un dodecaedro regular. Doce caras de doce colores distintos. Cada cara con una pieza central, cinco piezas-arista, y, 5 piezas-vertice, lo cual hace un total de 50 piezas móviles, en comparación con las 26 del Cubo de Rubik.

Pese a la aparente dificultad que presenta debido a la enorme cantidad de estados posibles, la dificultad de resolución es similar a la del Cubo de Rubik. Esto es así ya que cada una de las piezas del Megaminx tiene su equivalente en el Cubo de Rubik. Y la peculiaridad de este puzzle es que las capas centrales no se pueden girar.  Gracias a esto se pueden utilizar la mayoría de sus algoritmos de resolución, a excepción de aquellos que precisan del giro de las capas internas.

Al igual que ha pasado con los rompecabezas mecánicos basados en la forma cúbica, existen gran variedad de rompecabezas dodecaédricos con diferente número de capas. Por ejemplo: el Gigaminx con 5 capas, el Teraminx de 7 capas, el Petaminx que cuenta con 9 capas, el Zettaminx de 11 capas y el increible Yottaminx con 17 capas.

 

El Pyraminx

Esta variante, como su nombre indica, tiene la forma de una pirámide regular de base triangular. Este puzzle con forma de tetraedro fue concebido por Uwe Meffert en 1970, aunque hasta que no conoció el éxito que tuvo el Cubo de Rubik allá por el año 1981 no patentó su idea. Y en aquel mismo año empezó su fabricación. El tetraedro queda dividido en tres capas, formando un total de 9 triángulos por cara. Tiene cuatro piezas-vértice en las puntas que giran libremente, seis piezas-arista, y, cuatro piezas axiales.

Es posiblemente uno de las variantes cuya resolución resulta más fácil, actualmente el tiempo récord para ordenarlo se encuentra por debajo del segundo y medio.Posteriormente surgió la variante Tetraminx. Equivalente al original pero sin las piezas de las puntas, que no añadían dificultad a la hora de resolverlo pero si a la hora de fabricarlo. Y también vale la pena nombrar la variante Master Pyraminx, de cuatro capas y 16 triángulos por cara. Que, aun contando con una capa más que el Cubo de Rubik, tiene unas 200 veces menos de estados posibles o combinaciones.

 

El cubo Skewb y similares

Al igual que el Pyraminx, los siguientes rompecabezas también cuentan con cuatro posibles ejes de giro. Entre ellos, el más popular es el cubo Skewb, también conocido como cubo torcido u oblicuo. Aunque también se trata de un cubo, en este caso en vez de estar cortado por planos paralelos, como el famoso Cubo de Rubik, éste está cortado por planos perpendiculares a las diagonales principales del cubo.

De esta forma, el Skewb solo tiene dos tipos de piezas: las piezas centrales, y, las piezas-vértice. Este rompecabezas solo admite giros múltiplos de 120 grados, no de 90 grados como en el cubo original. Y cada giro altera la posición de tres piezas centrales y cuatro vértices. Es uno de los puzzles mecánicos más sencillos, pues admite poco más de 3 millones de combinaciones posibles y se ha conseguido resolver en un tiempo récord de 1,10 segundos.

En base a esta variante, y manteniendo la idea original del Cubo de Rubik, se han comercializado otros rompecabezas de combinaciones. Como por ejemplo el Skewb Diamante, con forma de octaedro. Tiene ocho piezas centrales y seis formando las esquinas. La resolución de este cubo conlleva una dificultad mucho menor que sus compañeros, pues tiene solo 138.240 estados posibles y se puede resolver en un máximo de 10 movimientos sea cual sea el estado inicial.

Otro ejemplo es el Skewb Ultimate o Decaminx, comercializado primero bajo el nombre de Pyraminx Ball. Es un dodecaedro regular, cuyas caras están divididas en cuatro piezas, de las cuales dos son iguales. Los planos que forman estas divisiones cortan el dodecaedro por la mitad. Fue inventado por el prolífico Uwe Meffert. Tiene dos variantes: la comercializada inicialmente con seis colores en la cual las caras opuestas comparten color, y, una mas reciente con las doce caras pintadas de colores distintos.

 

Otras variantes curiosas

El Square One, o, Cubo 21. Por la forma en que se orientan sus cortes tiene la particularidad de que cambia de forma a medida que se gira. Data de inicios de la década de los 90. Es el rompecabezas más indicado para aquellos que buscan distinción. Solo se parece al cubo mágico en su posición inicial, pues cuando empieces a girar sus caras va a adoptar formas  de lo más dispares.

Por último te traemos el Dogic. Es un rompecabezas icosaédrico ideado en 1993 y patentado en 1998 en hungría. Actualmente ningún gran fabricante ni distribuidor de juguetes comercializa el Dogic, por lo que se han convertido en una rareza, hecho que ha aumentado su valor en tiendas de segunda mano por encima de lo cien de dólares. Es la variante para los coleccionistas de rompecabezas basados en el Cubo de Rubik.

 

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