Método de estudio SQ4R para exámenes

El método SQ4R: estudiando por y para el EXAMEN

Da igual lo inteligente o listo que seas. Seguro que te suena la siguiente escena: lees una pregunta del examen y recuerdas haber leído lo que se te pide, pero eres incapaz de recordarlo exactamente. ¿Verdad? Pues aquí te dejamos dos motivos para no desanimarte: nos ha pasado a todos, y, tiene solución.

Para que tu mismo puedas ponerle solución te traemos el método SQ4R. Por lo que si estás estudiando para algún examen que requiere memorizar grandes cantidades de información, es una buena oportunidad de probarlo. ¿Preparado para aumentar tu potencial a la hora de estudiar? ¡Te contamos cómo!

 

¿Qué es el método SQ4R?

Aunque puede sonar a moda, la verdad es que el método SQ4R es bastante antiguo. Viene aplicándose con éxito desde los años 30. Su nombre se debe a las iniciales inglesas de los pasos que propone: SURVEY, QUESTION, READ, RECITE, RELATE, y, REVIEW.

Ya sabemos que puede así contado, puede parecer complejo o enrevesado, pero tranquilo. En realidad es extremadamente fácil, y se adapta muy bien a la forma en la que se fijan los conceptos a nuestro cerebro. Está especialmente pensado para convertir el acto de estudiar en todo un ritual enfocado al aprendizaje y retención de información.

 

Aplicar el método de estudio SQ4R paso a paso

La gran mayoría de la gente se cree equivocadamente que estudiar consiste básicamente en leer y releer una y otra vez el mismo texto hasta memorizarlo. Pero esta estrategia dista mucho de ser la óptima para interiorizar conceptos y aprender información. Especialmente para las asignaturas algo densas como la historia, o unas oposiciones. El método SQ4R propone una serie de seis sencillos pasos para remediarlo. Vamos a verlos.

S: Survey – una primera inspección

La idea de este primer paso es la de conseguir tener una visión global del tema en unos pocos minutos. Para ellos inspeccionamos el texto por encima, sin entrar al detalle ni leer largos párrafos. Solamente leemos los títulos y subtítulos, para hacernos un esquema mental de como se organiza la información dentro del tema. Y después volvemos a repasar el texto ojeando sobretodo los esquemas y diagramas (si los hay) junto con las palabras/frases subrayadas o destacadas de cada párrafo.

Q: Question – ponte en el rol del profesor

Ahora, una vez has cazado los conceptos principales, imagínate que preguntas podrían hacerte en un examen. Una forma fácil es cambiar directamente los títulos en preguntas, por ejemplo el título: «Factores de la 1ª Revolución Industrial», se puede convertir en una pregunta de la forma: «¿Cuáles fueron los factores que motivaron la 1ª Revolución Industrial?».

Aunque este paso parece una tontería, a mi me funciona ya que después al leer el texto voy buscando las respuestas de forma insconsciente. Y además, te da una razón para leer con atención plena.

R: Read – ahora sí, toca leer

La primera «R» hace referencia a leer (read). Pero no te limites simplemente a leer. Como ya hemos dicho, el objetivo es que vayas buscando las respuestas a las preguntas que te hiciste en un principio. De esta forma vas a conseguir separar el relleno y la paja de lo realmente importante.

Personalmente, yo lo aplico leyendo el texto a pedacitos pequeños, dos o tres frases, y preguntándome de qué forma estas frases responden a las preguntas que me había planteado en el paso anterior.

Una cosa curiosa que me suele pasar es que se me ocurren nuevas preguntas a medida que leo y relaciono conceptos. Por lo que no debes preocuparte si las preguntas iniciales son muy simples y generalistas. Estas preguntas iniciales pueden plantearte otras preguntas de mayor complejidad que te harán interiorizar el temario mucho mejor.

R: Recite – conviértete en el narrador

Después de leer el texto buscando respuesta para las preguntas iniciales es el momento de dejar de el libro a un lado. Y debes tratar de responderlas en tus propias palabras. Puedes hacerlo en voz alta, o por escrito si lo prefieres. Lo importante es que hagas tuya esa respuesta y te des cuenta en que puntos tienes más problemas (para poder repasarlos en un futuro). Lo mejor es que te tomes este paso como un ensayo de lo que sería un posible examen.

Tanto si practicas en voz alta o por escrito, una técnica que puedes aplicar en este paso (y en el examen también) es la de anotar primero las palabras clave. Y después desarrollar la respuesta en base a esos conceptos clave.

R: Relate – relaciona conceptos

Está más que demostrado que una forma para memorizar ideas es relacionándolas con otras que ya conozcamos con anterioridad. Así, cuando tengas que recuperar esa idea, puedes echar mano de las ideas que vinculaste con la idea que deseas recordar. No te saltes este paso por absurdo o difícil que te pueda parecer.

Basta con fijar paralelismos, como por ejemplo entre un periodo de la historia que estás estudiando y uno que ya conoces. O de poner en contexto aquello que intentas estudiar. Es siempre más sencillo y agradble estudiar cosas que tienen un sentido para nosotros mismos.

Puede ser un paso que consuma algo de tiempo, pero te aseguramos que te va a resultar mucho más fácil de recuperar ideas cuando vas tirando de ellas como si estuvieran enlazadas, una tras otra. En vez de buscar una idea perdida en un mar revuelto de conceptos y datos sin relevancia ninguna.

R: Review – repasa el material

La última «R» es la de repasar el temario. Volver a revisar el material que has ido generando durante el proceso te va a ayudar a asentarlo e interiorizarlo.

Y, si quieres ir un paso más allá, no lo dejes solo en una revisión. Aprovecha para mejorar y completar tu material de estudio.

 

¿Cuándo conviene aplicar SQ4R?

Este método es especialmente útil cuando se trata de asignaturas donde se necesita memorizar gran cantidad de información y datos. Por ejemplo: historia, literatura, filosofía… Aunque no solo se limita a estas asignaturas, sino que puede ser aplicable perfectamente a cualquier asignatura de una carrera o grado. Hasta incluso hay gente usando el método SQ4R en el proceso de preparar unas oposiciones.

Esto no quiere decir que no pueda aplicarse a otras asignaturas como matemáticas o física. Puedes probar a aplicarlo a la asignatura que más desees mejorar. Aunque para estas otras asignaturas existen otros métodos que seguramente te ayuden más.

 

Comentarios finales referentes al método SQ4R

Aunque suene a típica frase de profesor pesado: lo mejor es estudiar día a día. Y de forma periódica ir revisando el temario nueva que has visto en clase y incluirlo a lo trabajado con anterioridad. Una recomendación es que en el cuarto paso, cuando se trata de repasar, empieces cada vez desde el principio.

El método SQ4R puede aplicarse en una gran variedad de situaciones. Tanto en sesiones de estudio individual, como en sesiones grupales. Y tanto en cursos impartidos de forma tradicional, como en cursos que tomemos por nuestra propia cuenta.

Otra cosa importante que debemos tener en cuenta es que no todas las personas trabajamos igual. Por lo que si necesitas realizar alguna alteración sobre el método original y te funciona mejor, siéntete con total libertad para hacerlo.

 

Ahora te toca a tí, ¿lo has aplicado con éxito o aplicas alguna variación que te resulta más útil? Queremos que nos cuentes tus experiencias.

 

 

 

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